Entre ascensos de unos y descensos de otros, pocas ocasiones han tenido Sporting y Osasuna para volver a verse las caras después de aquel histórico 7-1 encajado en el Molinón. Aquellos eran tiempos realmente turbios para los rojillos, que ofrecieron una imagen lamentable y terminaron la temporada con sus huesos en Segunda.
Bajo un tremendo chaparrón y un campo que más bien parecía un patatal, aquel Sporting de Gijón liderado por Escaich -autor de cuatro goles- terminó de matar a un Osasuna que apestaba a Segunda, el mismo año en que el Dream Team de Johan Cruyff se daba otro festín a costa de los rojillos para delirio del Camp Nou (8-1).
Los Spasic, Bustingorri, José Mari y el entonces meta de Osasuna, Roberto, se encargaron entre resbalones y jugadas esperpénticas de hacer grande a un Sporting que vivía tiempos de gloria. Más tarde llegarían también las vacas flacas para los asturianos, que terminaron siguiendo una trayectoria similar a la de los navarros.
Sólo Ziober consiguió sacar la cabeza del fango aquel aciago 16 de enero de 1994, eso sí, ayudado también por el barro para hacer el gol de la vergüenza. Empezaba entonces una época triste para un Osasuna que a punto estuvo de terminar en 2ªB unos años más tarde. Este domingo, de nuevo en el Molinón, se puede volver a cambiar la historia, pero para bien.

